La comunicación con los perros. Las señales de calma - Residencia Canina 3 PATAS

Como propietarios y dueños de nuestros perros, creemos que nadie los conoce mejor que nosotros, que sabemos cuándo están tristes, cansados, hambrientos o tienen ganas de juego, pero los perros tienen un lenguaje mucho más complejo que todos deberíamos conocer y que ha sido ampliamente estudiado por los expertos.

Y es que, para estos animales, acostumbrados a vivir en manada primero y en sociedades humanas después, poder comunicarse es fundamental, tanto para trabajar conjuntamente en post de alimentos en la caza como guardar parte de ese alimento para después o para sus crías y, sobre todo, para evitar conflictos entre los componentes del grupo, ya sea entre iguales o cuando la relación es entre animal y hombre.

Como sabemos, el perro se encuentra inmerso en un universo de percepciones sensoriales visuales, olfativas y auditivas que los hacen percibir con asombrosa facilidad detalles que a nosotros nos pasan completamente desapercibidos, detalles mínimos a los que son capaces de dar respuesta si se les atiende con la misma atención con la que ellos nos miran a nosotros.

Muchos perros llegan a dominar y exhibir un muy amplio vocabulario gestual, que se ha llamado las señales de calma, a partir de los estudios que realizó la educadora canina de origen noruego Turid Rugaas.

Las señales de calma

Conocer al menos las señales de calma más habituales que realizan nuestros perros nos ayudará a entenderlos más allá del lenguaje básico de hambre, frío, juego, miedo. Conseguirá que entendamos su comportamiento cuando intenta comunicarnos algo, saber qué nos dice y no cometer el nefasto error de castigarlo cuando no entendemos lo que nos está diciendo, pues esto les crea enormes secuelas emocionales.

Los estudios demuestran que cuando no se les entiende o tomamos por lo contrario lo que tratan de decirnos, el perro puede llegar a desesperarse, frustrarse, perder los nervios e incluso volverse agresivo. En cachorros y perros jóvenes puede llegar a entrar, literalmente, en estado de shock. Conocer las señales más básicas nos ayudará a relacionarnos mejor con nuestro fiel amigo y poder ofrecerle una mejor calidad de vida.

Todo lo que al perro le pueda parecer una intimidación, como es el simple hecho de caminar directo hacia él, posarle una mano encima, inclinarse sobre él, mirarlo fijamente, realizar movimientos rápidos e impredecibles… tendrá siempre un efecto en el animal que hará que este realice una señal de calma.

Los perros reconocen todas las señales, existe una conversación cuando un perro bosteza y gira su cabeza ante otro. Seguidamente es muy probable que se lama el hocico, se gire sobre su espalda y comience a hacer algo diferente. Es un caso frecuente cuando un perro quiere calmar a otro y lo consigue. No importa el origen de los perros, siempre se entenderán, pues su lenguaje es universal.

Existen al menos 30 señales reconocidas, el bostezo es una de las señales de calma más usadas por los canes y se utiliza en muchas ocasiones, casi siempre cuando el perro se siente incómodo, asustado, nervioso, cansado, cuando no quiere obedecer una orden, hay gritos en la familia…

Lamerse el hocico representa estrés, darse la vuelta y girar la cabeza es un signo de respeto. Si solo gira la cabeza significa que viene en son de paz y no quiere jaleos, si agacha la parte delantera con los codos apoyados en el suelo señala su predisposición al juego. Si olisquea el suelo es otra forma de decir: tranquilos vengo pacíficamente, aunque también puede ocurrir en momentos donde están ocurriendo muchas cosas a la vez, como por ejemplo cuando sales a pasear por una ciudad.

Cuando salgas a caminar con tu perro, ten especial cuidado con la gente que pase a tu lado corriendo, esto es interpretado por el animal como una señal amenazante y posiblemente intente detener al que corre, por lo tanto, un perro que se mueve lentamente significa que está seguro de sí mismo y de su entorno.

Podemos estar atentos a muchas más señales de calma, como el que se mantenga inmóvil, que se siente y de la pata, que camine en curva, cuando chasquea los labios y la lengua, y un largo etc., pero eso dependerá de las intenciones y el interés por la comunicación con su mascota que tenga cada propietario. Desde aquí aconsejamos que siga investigando para que mejoren las relaciones entre hombre y perro, tengamos o no uno en propiedad.